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Comentario a Tiempo
Teodoro Renteria Arróyave
DESIGNACIONES Y DECLARACIONES
AEROPUERTO INTERNACIONAL
BENITO JUÁREZ DE LA CIUDAD DE MÉXICO. Designaciones y
declaraciones mantienen en la incertidumbre a la población,
exactamente cuando la inseguridad pública en todo el país va
en un incremento desusado, jamás ocurrido en la historia de
la nación, Se podrá alegar que el fenómeno viene como
consecuencia de rezagos de anteriores gobiernos, incluyendo,
obvio al del supuesto cambio de Vicente Fox Quesada, pero la
verdad es que el fracaso es total y la población está a
expensas de las mafias delictivas. Las cifras y las nuevas
denuncias de familias conocidas estremecen a una sociedad
prácticamente acosada por el hampa. No se explica, que no
obstante que la Constitución Política que nos rige garantiza
como prioridad máxima que los gobiernos deben de velar por
la seguridad, la integridad y la prosperidad del pueblo, su
actuación sea contraria a tal mandamiento. Cuando apenas
hace unos días, el procurador, Eduardo Medina Mora se
deshizo de la hegemonía de más de 20 años en la Procuraduría
General de la República del licenciado en derecho, abogado
es otra cosa, José Luis Santiago Vasconcelos, el presidente
Felipe Calderón Hinojosa nombra al ex subprocurador como
titular de la Secretaría Técnica para implementar las
reformas de seguridad y justicia penal. Es decir, ahora es
el jefe de jefes. Sobre la “declaracionitis”, tenemos esta
muestra de apología: los operativos castrenses y policíacos
en Michoacán han dado buenos resultados, pero son
insuficientes, reconoció ante el secretario de Gobernación,
Juan Camilo Mouriño, el gobernador de la entidad, Leonel
Godoy Rangel. Es como aquella frase solemne, de que aunque
no se note, le vamos ganando la batalla a la delincuencia.
Todos los responsables en la tarea de la seguridad pública
deberían, además de responder a los cuestionamientos de la
sociedad, actuar en consecuencia. La autoridad no deben
limitarse a dar cifras elevadas de detenidos y de
confiscaciones de toda laya: droga, armas, vehículos y demás
chucherías. Tampoco sólo sobre el número de detenidos y
encarcelados, sino fundamentalmente el seguimiento de los
procesos judiciales. La sociedad demanda que se le explique
el porqué las cárceles están saturadas de presuntos
delincuentes, 96 por ciento en espera de que se les dicte
sentencia. Queremos saber cuántos de los detenidos han sido
consignados y de ellos a cuántos se les ha dictado auto de
formal prisión, porque todos estamos ciertos de que existe
una galopante corrupción entre delincuentes y sus abogados
con policías, agentes judiciales y del Ministerio Público,
peritos, y lo que es más grave, con jueces. Para nadie es un
secreto que las consignaciones van amañadas para favorecer a
los indiciados. Las cárceles son otro tema: las locales se
encuentran saturadas ante la negligencia de las autoridades
federales de construir penales de alta seguridad, lo que
propicia la fuga, que muchos cínicos consideran normal.
Declaraciones y nombramientos, es la respuesta pueril y
absurda a la inseguridad pública que atosiga y atormenta al
país. Esta situación debe cambiar de inmediato, o las
consecuencias serán de una gravedad imprevisible. Periodista
y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com
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