Cd. Victoria, Tamaulipas.- La comunidad política
local se quedó espantada con los resultados de la bolsa de
trabajo para contratar a cuatro consejeros del IETAM. La
observación no está en que se enlistaron 40 solicitantes de
chamba, sino en que hay figuras de la política como un ex
diputado que también jugó en alguna ocasión la interna
priísta para ser alcalde de Victoria. Y una ex alcaldesa,
Teresa Aguilar Gutiérrez, que también busca el jugoso
sueldito del órgano electoral local. Hay varias preguntas
¿Los alcanzó la crisis? ¿Hay hambre entre los políticos?
Porque no se cree que por principios o afecto vayan a querer
ocupar una consejería. Espanta a cualquiera que Octavio
González García, político y próspero empresario, se haya
apuntado para ocupar un sencillo asiento en el Instituto
Electoral de Tamaulipas. También espanta que esté buscando
chamba el abogado Francisco Cayuela Villarreal, ex
Procurador de Justicia y hombre dedicado a los negocios del
sector agropecuario. Y no termina de causar asombro que
figure en la lista uno de los más prósperos notarios de la
ciudad, Isauro González Sosa. Las chambitas apenas son
cuatro y dos de los cuatro consejeros que terminan su ciclo
se volvieron a apuntar, Jorge Luis Navarro Cantú y Eugenia
Braña Cano. Si volvieron a solicitar la nómina, es porque
algo hay, o sea que ya pidieron y recibieron línea “de
arriba”. Luego entonces quedarían dos plazas libres ¿qué
hacer con el resto de las vacas sagradas?. Alguien decía que
un político desocupado es como un guerrillero en potencia
¿los van a dejar ir? Serían peligrosos. En la lista de
suspirantes al consejo del IETAM hay de todo, desde
periodistas a prominentes miembros del Club Webberson.
También panistas destacados como la propia Teresa Aguilar,
Francisco Togno Murguía, Oscar Díaz Salazar y Luis Alberto
Saleh. Los que no se ven son las vacas gordas perredistas
¿Se les olvidó? ¿Esos no tienen hambre? Porque sería
interesante ver el nombre de “ideólogos” como Mario Sosa
Pohl, por ejemplo. Claro, no todo es desaliento, porque ahí
vemos al abogado Leonardo Vázquez Bello, el eterno jefe del
IETAM en el V distrito, con muchas millas corridas en los
menesteres electorales. Como será el Congreso del Estado el
que decidirá a quien le da la nómina, yo solo pido a mi
diputado (¿quién será?) que vote por tres de mis colegas que
serían imparciales en cualquier votación porque no
pertenecen a ningún partido, Leobardo Sánchez Tovar, Rogelio
Rodríguez Mendoza y Marco Villanueva. También le pido a mi
legislador que no vote por los “personajes” indicados al
principio, porque esos ya están hasta el tronco con sus
partidos ¿No que el IETAM se había ciudadanizado?. Variando
de canal, pero no del tema político, mire que el PRI ya
tiene a sus dos precandidatos al senado, Guadalupe Flores
Valdez y Manuel Cavazos Lerma. En los últimos días a Don
Manuel le sobraron fregadazos pero se mantuvo en la
posición, tal vez apadrinado por el mismísimo Enrique Peña
Nieto, el candidato presidencial. Pese a lo que se diga, con
su estilo ranchero, Cavazos arranca votos en el medio rural
y los sectores populares. Cuando fue candidato a Gobernador
dejó muy atrás a su contrincante Jorge Cárdenas González. Es
así que por esos caminos de Tamaulipas, durante las campañas
priístas, se volverán a ver los cintos “pitiados”, sombreros
y pantalón vaquero, sobre todo porque algunos ven que el
hombre tiene futuro y dentro de dos años podría colocar
candidatos a alcaldes y diputados locales ¿o no?. Conforme a
lo que se ve, Cavazos y Lupita Flores harán sus campañas
separados, como dice la estrategia política, cada quien
buscando votos para su partido. Para los tricolores, lo que
sigue es la nominación de candidatos a las diputaciones
federales, que prácticamente ya están definidas, aunque
claro, en el PRI las cosas pueden cambiar de un momento a
otro. Por Victoria está más que puesto Enrique Cárdenas del
Avellano reclamando que no lo incluyeron rumbo al senado.
Por Mante va Juan Báez Rodríguez, por Matamoros César
González García en tanto que por Nuevo Laredo está apuntada
Rosa María Alvarado Monroy. Y bueno, de aquí al sábado todo
serán especulaciones porque en política es muy cierto que
del plato a la boca se cae la sopa. Bien decía el maestro de
periodistas, Don Guadalupe Díaz Jr., que un individuo tiene
asegurada una diputación o senaduría hasta que cobra la
primera quincena, y en ocasiones ni entonces porque en
cualquier momento se puede “enfermar”. Si volteamos la vista
hacia el PANAL, el partido propiedad de Elba Esther
Gordillo, mire que las cosas no cambiarán en Tamaulipas dado
que en el barrio no había convenio con el PRI. Al contrario,
el compromiso libera a Arnulfo Rodríguez Treviño para que,
como candidato a senador, pueda utilizar el lenguaje que le
de su reglada gana en contra de sus adversarios y a favor de
su candidato presidencial ¿quien irá a ser?. Puede pegarle
al PRI hasta por debajo de la lengua. Es de entender que en
nuestra tierra el señor Rodríguez haría campaña por Peña
Nieto, dado que solo iban amafiados en la presidencial más
no por las senadurías y diputaciones. Ahora sí, Don Arnulfo
puede decir a los cuatro vientos que ganará “el carro
completo” con el voto del magisterio, sus familiares y sus
amigos ¿O no es así mi amigo?. Antes decía que cosecharía en
las urnas 400 votos para ganar una senaduría. Seguramente en
adelante dirá que su clientela llegará a los 600 mil
sufragios. Mejor nos retiramos por ahora. Correo: chavezmf@prodigy.net.mx